Madrid, 1.993.
Sede de SGAE desde el año
1.950, el Palacio de Longoria es el más relevante
ejemplo de arquitectura modernista en la capital
de España.
Su concepción volumétrica
presenta una rotunda claridad de planteamiento,
desarrollándose en dos alas de doble crujía
y pasillo central, convergentes en la esquina, cuyo
carácter simbólico queda destacado
mediante un cuerpo rotondo en altura donde se establece
el acceso desde la calle. Las fachadas desarrollan
un lenguaje de extraordinario barroquismo decorativo
y el verdadero punto focal de la composición
se produce en el espacio donde se encuentran ambas
alas del edificio y tiene su desarrollo la magnífica
escalera que, cubierta con un interesante lucernario
de vidrio emplomado, es la pieza más delicada
de todo el edificio.
Desde su construcción,
el edificio había experimentado diversas
transformaciones, perdiendo una buena parte de sus
características originales y encontrándose
muy degradado en su globalidad.
La intervención realizada
entre los años 1.992 y 1.993 ha desarrollado
los siguientes objetivos:
· Consolidación
y restauración de las fachadas, con la eliminación
de volúmenes e instalaciones añadidos
y recuperación de su expresión cromática
original.
· Regeneración de la espacialidad
interior del edificio en su origen, así como
de sus acabados nobles en suelos, paredes y techos.
Diseño unificado de la carpintería
interior.
· Implemento de nuevas instalaciones generales,
de acuerdo con la más vanguardista tecnología.
· Recuperación del espacio correspondiente
al primitivo jardín y tratamiento del mismo
(se trata con más amplitud en el epígrafe
del jardín).