Córdoba, 1.994.
Sobre varias parcelas de planimetría
irregular, contiguas al Palacio de Viana y marginalmente
ocupadas por edificaciones diversas de pobre condición,
el programa incluye un museo, una sala de exposiciones,
una sala de cámara y un auditorio polivalente.
La extraordinaria dimensión
del sólido capaz y su contraste con la volumetría
de la zona, determina una propuesta fragmentada,
cuyo referente inmediato de la mezquita se hace
presente en toda la composición.
Las secciones muestran no sólo
el perfil quebrado para la solución de cubiertas,
sino los elementos lineales de carga o grandes lienzos
de ladrillo, perforado según la superposición
de huecos rectangulares y circulares; en una síntesis
o interpretación de las columnatas ligadas
con arcos de herradura.
La planta organiza un espacio
de recepción y acceso, entorno al que se
articulan cada uno de los volúmenes asociados
al programa y que abiertamente ofrece un rico discurso
de interpenetración, mediante espacios cerrados
y vacíos o pequeños patios que sirven
de transición entre el Palacio y los diversos
cuerpos cerrados de su ampliación.