Madrid, 2.000.
La tipología de viviendas se ajusta a los
requerimientos normativos y apuesta por una multiplicidad
de accesos verticales que proporcionan muy equilibradas
distribuciones de viviendas a dos fachadas entre
las que se mantiene un mismo fondo edificable.
Los volúmenes se ajustan, con marcado paralelismo,
a los bordes exteriores de la parcela disponible,
el mayor de los cuales se orienta hacia el poniente
y determina una fachada-pantalla de rotunda calificación
y constituida por una trama cartesiana superpuesta
y exenta, en hormigón visto, con los ejes
de su plano vertical ligeramente girados para enfatizar
el dinamismo de la calle como espacio de tránsito
o no estático. El resto de las fachadas se
traza con relativa transparencia y grandes formatos
de huecos, en los que la carpintería queda
enrasada por el exterior, contribuyendo así
a una imagen tersa de bien perfilada geometría,
sobre la que emergen muy ligeros parasoles metálicos
de lamas, que horizontalmente rematan los dinteles
de los huecos.
Una torre de planta circular completa la dotación
de viviendas y cierra visualmente el rectángulo
en su vértice más interior.
El acceso es único y desde él se extiende
un peine distribuidor de circulación peatonal,
que al tiempo proporciona acceso a los jardínes
y servicios mancomunados como la piscina.
La superficie construida proyectada es de 11.535
m2.