ANTECEDENTES
El Monasterio
Benedictino de Sopetrán se sitúa en el término municipal
de Hita, en la ruta de dos vías fundamentales en
la antigüedad: la calzada romana de Mérida a Zaragoza
y el camino real de Navarra.
Se inscribe actualmente en una finca de planimetría
sensiblemente triangular cuyo lado mayor es contiguo
a la citada carretera comarcal. El otro lado mayor
de orientación SO-NE se encuentra definido por una
larga y frondosa chopera; en tanto que el tercer
y menor de los lados tiene una alineación quebrada.
Fundamentalmente llana, la finca está surcada por
el cauce del río que la cruza por el sur y discurre
hacia el nordeste en alineación paralela con la
carretera.
Acoge varias edificaciones la primera de las cuales
es la hospedería, de construcción probablemente
referida a los años sesenta y calidad media-baja
que recientemente ha sido objeto de obras de acondicionamiento.
Una pieza de arquitectura popular, molino de agua,
se ubica en el seno de una poblada arboleda cercana
al lado sur del monasterio. Finalmente, el edificio
monacal que actualmente se reconoce, está constituido
por los restos transformados de anteriores edificaciones,
en un probable proceso de refundaciones subsiguiente
a destrucciones y/o periodos de abandono, el último
de los cuales parece remontarse a la fecha de 1836.
En momentos todavía ignorados se han ido perdiendo
partes fundamentales del cenobio como la iglesia,
la sacristía y la sala capitular.
Con escaso criterio y lamentable fortuna, los restos
del edificio han sido profundamente transformados
en la segunda mitad del sXX con la desaparición
de zonas de gran interés como el refectorio y los
torreones; transformando su sección vertical con
la creación de nuevas plantas de piso mediante forjados
de ajustada capacidad mecánica sobre muy ligeras
estructuras metálicas.
De cuantos restos del edificio se conservan, es
sin duda el claustro el elemento que se ofrece con
mayor interés por la nobleza de su traza renacentista.
Mantiene en pie tres de sus lados con espléndidas
arquerías, hoy exentas por la desaparición de las
galerías de circulación. Asimismo destacables son
los restos de las bóvedas de crucería de la sacristría
o sala capitular, en el ala de levante que, aún
en su mínima expresión, permiten intuir la importancia
y antigüedad del monasterio.
S.G.A.E. propone un proceso de restauración y rehabilitación
mediante su adaptación a un programa de uso no solo
compatible con su originario destino, sino perfectamente
identificado con éste en la más ergonómica propuesta
como centro de estudios e investigación.
JUSTIFICACIÓN DE LA PROPUESTA
El edificio albergará la sede del ICCMU, con sus
espacios de archivo e investigación a los que se
añade una importante biblioteca y un pequeño museo.
Un aulario suficiente y diversificado resume los
requerimientos docentes, a los que se añaden dos
grandes salas de reuniones. Finalmente un área de
residencia con 24-26 habitaciones completa las necesidades
para la estancia de docentes y alumnos. El programa
incluye asimismo un estudio para edición y postproducción,
así como un espacio multiuso capaz de operar como
estudio de grabación audiovisual y eventualmente
como sala de actos con capacidad para 300-400 butacas.
Servicios comunes de cafetería y comedor, lavandería,
etc, se añaden a una adecuada dotación administrativa,
así como de mantenimiento y seguridad.
Dentro de la edificabilidad que pudiera asignarse
en el planeamiento, se propone la construcción de
un volumen exento y alejado del edificio principal,
en la planicie situada tras éste, hacia el vértice
noroeste de la finca; como estudio multiuso con
posibilidad de acceso de servicio independiente
y atendido que sus específicas demandas espaciales
son difícilmente compatibles con la estructura del
monasterio.
Así pues, la propuesta para el edificio principal
se orienta según las siguientes directrices:
1º Recomposición parcial de la previsible volumetría
original. Recomposición que elude cualquier reconstrucción
y/o completamiento historicista, asumiendo su presente
realidad. El completamiento volumétrico se realizaría
mediante materiales de contemporánea identidad (hormigón
coloreado), entonados con la mampostería preexistente.
A tal efecto se propone la completa renovación del
ala izquierda del monasterio, en altura análoga
a la de los cuerpos principal y derecho. Los citados
volúmenes incorporan los restos del torreón posterior
de poniente y, al otro lado, los restos que pudieran
pertenecer a la sacristía o la sala capitular. Asimismo
se propone la recreación del volumen correspondiente
al torreón derecho, de ineludible presencia para
el equilibrio del alzado principal.
Expresamente se ha renunciado a regenerar el cuarto
lado (norte), probablemente el templo conventual,
hoy por completo desaparecido y cuya edificabilidad
no resulta imprescindible para la rehabilitación
del edificio, en la adaptación de usos que se pretende.
Opción que otorga a este tramo de la arquería un
carácter de cierre matizado del claustro y, al tiempo,
elemento de relación espacial con la campiña exterior
hacia el fondo arbolado de la alameda.
2º El carácter actualmente exento de las arquerías
e incongruente en sus alturas con la actual sección
vertical, refuerza la convicción de mantenerlas
aisladas, ajenas a la situación estrictamente funcional
de su trasdós y en resuelto carácter escenográfico
para el patio interior.
A tal efecto se propone la disposición de un muro
cortina a suficiente distancia del trasdós de las
arquerías como para que su percepción continúe identificándolas
como elemento aislado, como ruina romántica tan
solo protegida superiormente por una extensión de
la vertiente interior de las cubiertas.
3º La distribución de usos establecidos en el programa
se formula sobre la base de constituir los torreones
como elementos de circulación vertical, además de
disponer dos escaleras en el extremo norte de los
cuerpos laterales. La citada comunicación vertical,
necesaria, no merma la preferencia en ordenar los
usos por plantas completas, es decir, primando la
capacidad de comunicación horizontal de las galerías
que refuerzan así la consideración del claustro
como salón de los pasos perdidos y espacio para
la reflexión.
4º Dentro de las operaciones consideradas como necesarias
se incluye la consolidación y refuerzo de estructuras
verticales y horizontales, la restauración de cualesquiera
elementos originales de interés, así como la eliminación
de posteriores añadidos que pudieran desvirtuarlo.
5º Implemento de las necesarias instalaciones generales
para a su específico destino.
6º Recuperación de todo el patrimonio arqueológico
existente en superficie, para su integración en
recorridos peatonales adaptados a los valores naturales
de la finca, potenciando su diversidad paisajística.
SUPERFICIES
CONSTRUIDAS
Superficies
Edificio Principal
| PLANTA |
SUP.
E. ACTUAL
|
|
BAJA
|
1.240 m2
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|
PRIMERA
|
1.235 m2
|
|
SEGUNDA
|
860 m2
|
|
TERCERA
|
840 m2
|
|
TOTAL
|
4.175 m2
|
Superficies
Hospedería
| PLANTA |
SUP.
E. ACTUAL
|
|
BAJA
|
600 m2
|
|
PRIMERA
|
400 m2
|
|
TOTAL
|
1.000
m2
|
Superficies
Molino
| PLANTA |
SUP.
E. ACTUAL
|
|
BAJA
|
140 m2
|
|
TOTAL
|
140 m2
|
Superficies
Edificio Principal
| PLANTA |
SUP.
E. REFORM.
|
|
BAJA
|
1.800 m2
|
|
PRIMERA
|
1.650 m2
|
|
SEGUNDA
|
1.650 m2
|
|
TERCERA
|
1.800 m2
|
|
TOTAL
|
6.900
m2
|
Superficie
Hospedería
| PLANTA |
SUP.
E. REFORM.
|
|
BAJA
|
600 m2
|
|
PRIMERA
|
400 m2
|
|
TOTAL
|
1.000
m2
|
Superficies
Molino
| PLANTA |
SUP.
E. REFORM.
|
|
BAJA
|
140 m2
|
|
TOTAL
|
140 m2
|